El fin del año te permitirá reflexionar y trabajar en tu desarrollo humano. ¡Aprovecha para estar en armonía contigo y tu entorno!

Navidad.jpg

Vaya espectáculo de luces, colores y aromas el que se ofrece todos los fines de año, cada vez más suntuoso que el anterior. Sin embargo, pareciera que el espíritu de generosidad, amor, amistad y unión que se circunscribe a esta temporada no es suficiente para lograr la dicha de todas las personas, pues ya se ha acuñado el término de depresión blanca debido a que existe un alto índice de personas que experimenta depresión.

¿Cómo combatir los sentimientos de frustración por metas no alcanzadas, por pérdidas o por nostalgia, entre muchas otras causas que se pueden intensificar en esta temporada?

Primero, debemos reflexionar sobre el trasfondo de la temporada y, en general, de los valores que prevalecen en nuestra sociedad. Los medios de comunicación y la mercadotecnia han impuesto valores efímeros de consumismo, así como conductas y estándares hedonistas de lo que se supone es la felicidad y el éxito. Si no se le tiene, entonces no se posee valor alguno como individuo, además de no tener el derecho a ser feliz.

navidad3.jpg

Segundo, al prevalecer un espíritu de consumismo, nuestras emociones están enfocadas a tener, poseer y exigir; somos una sociedad adicta que ha olvidado el valor de la gratitud, no por lo que se posee sino por el maravilloso hecho de estar vivo. Además, cada día se nos dificulta más vincularnos afectivamente ante el acelerado ritmo de vida que llevamos.

Estos valores básicos para la plenitud humana se han diluido paulatinamente y aunque disfrazamos la temporada decembrinas, la realidad es que terminamos enfocándonos en las compras, en dar el mejor regalo o recibir el regalo más costoso, en cómo decorar e intentamos calmar nuestra conciencia y adicciones con regalos. 

Somos una sociedad que ha olvidado el valor de la gratitud, no por lo que se posee, sino por el maravilloso hecho de estar vivo.

Después de dos breves reflexiones, no te deprimas, agradece y no permitas que los mensajes publicitarios influyan en tu mente; sé realista. Lo que se acaba es una métrica creada por los mismos humanos, no se acaba tu vida ni tu potencial. Poseer es una ilusión, pues en esta vida nada se posee, todo es un momento, todo es finito; vive aquí y ahora como el ser humano que eres con vida, cualidades y capacidades. Agradece, ocúpate, se bondadoso y generoso siempre, que tus propósitos no sean adelgazar, cambiar de trabajo, casarte o tener un hijo. Trata de que tu propósito sea trabajar en tu desarrollo humano, en la capacidad de estar y convivir en armonía contigo y tu entorno.

Relacionado: Mi propósito de Año Nuevo: ¡estudiar una licenciatura!

navidad2.jpg

Finalmente, te hago dos invitaciones:

1) Haz una lista de lo que tienes que agradecer, pensando que en realidad la vida no está obligada a nada con nosotros, por lo que, hasta la puesta de sol es una razón por la que debemos estar agradecidos. ¡Te sorprenderán todas las razones por las que puedes estar agradecido y que quizá has dado por sentado!

2) Si celebras Navidad y Año Nuevo, trata de que esta vez sea diferente; elimina el consumismo de la ecuación y agrega algún voluntariado, como una comida sencilla con la familia e  intercambios de agradecimientos. Mantente simple y elimina los distractores que nos vuelven adictos y eventualmente vacían el espíritu.

¿Te gustaría saber cómo formular propósitos que te reten, pero que al mismo tiempo sean realizables? Regístrate en nuestro webinar, a realizarse el jueves 5 de enero a las 5 p. m.

Regístrate al webinar

Tópicos: Licenciatura en Psicologia
New Call-to-action

También te puede interesar:

Estudia en la UNITEC
Solicitar Informes
Conoce nuestro Hospital Simulado