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La cuenta regresiva para celebrar el Día de Muertos ha comenzado. Y en esta ancestral festividad, la gastronomía es un protagonista fundamental. ¡Nosotros que estamos vivos, hay que disfrutarla!

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

Una tradición que México ha heredado, de generación en generación, y a lo largo y ancho de su territorio, es la celebración del Día de Muertos. Y gracias a este festejo tan endémico y entrañable es que nuestro país ha conquistado un reconocimiento internacional.

Ese día, el pueblo mexicano recuerda con especial cariño a sus muertos, invitándolos, a través del ya tradicional alta de muertos, a regresar a esta vida con luz, con flores, con objetos de uso común y, sobre todo, con comida y bebidas. Todos estos manjares, hablando de los elementos gastronómicos, son los platillos que ellos más disfrutaban y que, en su homenaje, se les vuelve a ofrendar.

Pero, como para celebrar esta fecha en forma, los mexicanos se toman unos días de anticipación para comprar todos los insumos que necesitarán y para la preparación de todos los platillos que ofrecerán a sus muertos, este festejo se torna en varios días de banquetes, en los que más la gozan son los vivos. Así de festivo es México.

A continuación, te presentamos un listado exquisiteces que son indispensables para celebrar, este 2 de noviembre, el Día de Muertos. ¡Y recuerda, disfrútalas al máximo ahora que está vivito y coleando!

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

El azucaradito pan de muerto

Aunque este pan tiene muchas variedades de acuerdo a sus recetas regionales, y los puedes encontrar bañados de azúcar o de ajonjolí, según el estado, una característica muy particular son sus líneas cruzadas. Algunos, dicen, representan los cuatro puntos cardinales o las cuatro deidades aztecas. Otros aluden a los huesos o las lágrimas de los difuntos, mientras que a la bola central la relacionan con el corazón o el cráneo.

Como sea, lo cierto es que no te puedes perder de disfrutar esta pieza icónica de la panadería mexicana, ya sea que tú mismo lo elabores o lo prefieras comprar en un establecimiento.

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

El infaltable mole

¿Quién no alguna vez en vida lo han festejado con un mole? Pues así que hay festejar a los muertos.

El pollo, el pavo, la carne de puerco aderezada con esa salsa tan sofisticada y muy propia, constituye uno de los platillos fuertes de nuestra gastronomía. Y el Día de Muerto es un buen pretexto para revivirla y disfrutarla.

Ya sea mole de olla, negro, verde, amarillo o coloradito, Oaxaca y Puebla tienen mucho qué decir de esta exquisitez. Y nosotros, los vivos tenemos que reservar un buen espacio para disfrutarlo.

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

Los tamales de chile, de dulce y de manteca

Este milenario platillo elaborado a base de maíz nos ha acompañado en muchos momentos y, en el Día de Muertos, no podía de faltar.

Los hay rellenos de todos los tipos: pollo, puerco, mole, frijoles, rajas... También los hay de diferente envoltura: en hoja de maíz o de plátano. Además, de todos los sabores: salados, enchilosos o dulces. Y por si fuera poco, de todos los tamaños: desde las pequeñas corundas, de Michoacán, hasta el gigantesco zacahuil, de Hidalgo.

Dentro de esta parafernalia gastronómica, se pueden destacar dos momentos gastronómicos muy significativos del Día de Muertos.

Por un lado está, al sur, en Yucatán, donde se elabora el mucbipollo, un tamal que puede alcanzar hasta los 10 kilogramos de peso, y que se prepara enterrado en el mismo horno donde se cocina la cochinita pibil. Este plato emula y honra a los difuntos y, al comerlo, se entra en comunión con el espíritu del difunto, por lo que se acompaña de rezos.

Por otro lado, en Tuxpan, Veracruz, a la la celebración del Día de los Muertos la anteceden la del Día de todos los Santos (el 1 de noviembre), en la cual se elaboran tamales de calabaza de castilla, frijol en vaina o pipián, todos combinados con camarón originarios de este lugar perteneciente a la huasteca veracruzana. El banquete, ya se imaginarán, dura varios días.

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

Un espesito atolito

Y como todo tamal debe acompañarse por un buen atole, esta bebida tampoco puede faltar en esos días festivos. Su sabor, puede variar, pero la consistencia debe ser siempre viscosa. En cuanto a su temperatura, y según la región, puede ser lo más caliente posible, para atemperar los fríos otoñales; o fría, para refrescarse de los climas calurosos.

De origen prehispánico, como un congénere del atole, tenemos al champurrado. Aunque igualmente delicioso, su consistencia es todavía más espesa, ya que es preparado con harina de maíz, piloncillo y tablillas de chocolate.

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

El azucarado dulce de alfeñique

El alfeñique se prepara desde los tiempos coloniales en gran parte de América Latina, pero en México se llenan de este colorido dulce el Día de Muertos.

Su elaboración es totalmente artesanal, y se requiere de azúcar glass, agua caliente, limón y grenetina. Lo demás, son la intervención de las manos que crean diversas figurillas, principalmente de calaveritas a las que se les agrega el nombre del difunto.

Para una verdadera demostración de esta creación artística, tenemos a la Feria y Festival Cultural del Alfeñique, que todos los años se celebra en Toluca, Estado de México.

Gastronomía en el Día de Muertos: banquete de sabores para los vivos

La nostálgica calabaza en tacha

Algunos la conocen como “dulce de calabaza”; otros, como “calaba en tacha”, porque el recipiente que se usaba para en la elaboración del azúcar se llamaba “tacho”.

Cual sea su verdadero nombre, según la región donde se elabora o como nos los contó la abuelita que se llamaba, éste es un delicioso postre que se ofrece en el Día de Muertos. Se prepara con la calabaza de Castilla (de origen americano), piloncillo y canela. Y se saborea a cucharadas, dejando la dura cáscara al ras.

La lista de los platillos y las bebidas que se disfrutan durante la festividad del Día de Muertos es extensa. Faltaría hablar del chirmole, de Yucatán; del uliche, de Nacajuca, Tabasco; o del pozol, también del mismo estado sureño. Así de rica es nuestra gastronomía, y así también de amplio es el horizonte que tenemos para disfrutarla. ¡Hagámoslo ahora, en vida!

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Tópicos: Licenciatura en Turismo y Reuniones, Blue Mountains, Licenciatura en Gastronomía
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